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Ernesto Laureano Rivero Mellan

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Nació en el Rimac - Lima, el 4 de julio de 1866, su padre fue el español Genaro Rivero y su madre francesa regentaba un colegio particular. El Comisario Juan S. Villalta, lo describe así : En el número de los exploradores particulares procedentes del Amazonas y del Ucayali que no han demandado auxilio oficial y que se han establecido definidamente en el Madre de Dios, desde poco después del memorable descubrimiento de Fitzcarrald, figura en primera línea el señor Ernesto Laureano Rivero, laborioso industrial que ha fijado su residencia en el puesto Rimac, en la orilla del río Madre de Dios, frente a la desembocadura del Tambopata, en donde múltiples ocasiones ha prestado eficaces servicios a la comisaría establecida en Maldonado y que, como dejamos indicado, ha recorrido en distintas oportunidades el río Tacuatimanu (Las Piedras).

En abril de 1893, se dirigió a Iquitos para dedicarse al comercio y explotación de gomales, Dos años después adquirió unos terrenos en la orilla derecha del Ucayali,

donde fundó el puesto “Buena Fe” y se dedica por completo a la agricultura e industria comercial.

Nombrado posteriormente Comisario de Purús, marchó a tomar posesión de su cargo en el varadero de Sepahua, pero habiendo tropezado con algunos obstáculos provenientes de la falta de transporte y entusiasmando por los relatos que le hicieron sus acompañantes de las riquezas del Madre de Dios, prefirió continuar su vida, de simple industrial y recorrer el gran río que Fitzcarrald con sus memorables expediciones se había hecho nuevamente célebre.

Con tal fin, el año de 1901 se encaminó en busca del Manu, pero no por el Istmo Serjali-Caspajali, si no por un nuevo varadero cuyo descubrimiento a él se debe y en el que participó del pequeño río Jimblijinjileri, afluente del Serjali y Misahua, donde termina en la quebrada Shahuinto del río Manu.

Posteriormente, de haber surcado por primera vez una gran parte del río Tacuatimanu, animado don Ernesto Rivero del deseo de encontrar una vía corta que, además de la Fitzscarrald, reemplazase a la peligrosa del río Madera; bajó por el río Madre de Dios y el Bajo Beni hasta la desembocadura del Orton (1), surcó este río y el Purús al

Amazonas y finalmente llegó a Manaos de donde volvió a Iquitos, después de haber efectuado una de las más penosas y atrevidas exploraciones de aquellos tiempos.

Antes de volver al Madre de Dios, donde ha fundado el Puesto Rimac y se ha establecido de un modo definitivo, el señor Rivero entregó al Prefecto de Loreto un importante informe sobre el comercio de Madre de Dios, informe ilustrado con gran acopio de datos estadísticos y en que se declara entusiasta partidario de la vía de Fitzcarrald, para la que reclama del Supremo Gobierno una decidida protección.

En 1901, en su primer ingreso que hizo a Madre de Dios, encuentra a la gente de Nicolás Suárez en los territorios del Inambari. Don Ernesto Rivero se presenta como Comisario peruano, obligándoles a retirarse, dando lugar a que fuera tratado por la prensa de Riberalta como «Invasor y Filibustero».

La madrugada del 12 de Septiembre de 1902, una columna boliviana se aprestaba a atacar Puerto Maldonado. Minutos antes del ataque reciben una comunicación sobre la revolución que había estallado en el Acre. La columna se desvía y el enfrentamiento no llega a producirse. Estos hechos narrados por el propio Suárez en su libro «La Campaña del Alto Acre» (1928) que recoge documentos y sus memorias de los años de 1902 y 1903. Los límites definitivos con Bolivia se fijarían en 1913.

En 1910, Ernesto Rivero cede su casa hacienda para el establecimiento de la Misión San Jacinto. En 1915 apoya la llegada de las primeras Misioneras Dominicas y la creación de la Escuela Elemental de Mujeres, donde sus hijas Elena, Ernestina y Antonieta son las primeras alumnas en matricularse, todas ellas nacidas en Madre de Dios.

Con la caída del precio de la goma en 1912, se produce la estampida de los caucheros. Rivero se queda en el departamento e inicia una importante actividad agrícola e industrial; de los cañaverales, trapiches y alambiques del Fundo Rímac se elaboró  aguardiente que llegó a comercializarse en Bolivia y Brasil. Así mismo producía la chancaca y miel de caña que muchas veces suplieron al azúcar, ante la escasez del producto.

Don Emilio Delboy y Dorado en su informe de la «Hoya Hidrográfica del Madre de Dios y Acre» relata: «El establecimiento más importante para la elaboración de alcohol y otros licores ha sido fundado por el señor Ernesto L. Rivero, después de Fitzcarrald el primer explorador peruano que se radicara en el Madre de Dios, haciendo el viaje más notable de circunvalación por nuestra red fluvial, quién con actividad y perseverancia notables, ha montado su fabrica con todos los adelantos modernos».

Durante las inundaciones de 1923 y 1925, brindo su apoyo a la población en su traslado a la parte alta, valiéndole el reconocimiento y agradecimiento del Prefecto don Carlos León Velarde.

La presente biografía de don Ernesto L. Rivero, constituye una historia del descubridor y fundador que permite recordar las etapas más importantes de la Historia de Madre de Dios, a través del conocimiento y difusión de los invalorables méritos de un personaje, que dejó enseñanza por sus cualidades morales y éticos. Sus restos descansan en el Cementerio de los Pioneros de Madre de Dios, de Puerto Maldonado.

 

 

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