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A lo largo de la Historia de Madre de Dios, ha existido grandes personajes que con su creatividad y liderazgo han realizado acciones que quedaron impregnadas como hechos relevantes.

Uno de estos predestinados, ha sido Víctor Sánchez Elías, que el año 1937 ocupaba el cargo de Prefecto del Departamento. Sánchez Elías, era un convencido que la única forma de que salgamos del estado de aislamiento era contando con un aeropuerto, en cuya construcción volcó todo su ingenio y tenaz empeño

En esa época los pobladores de Madre de Dios solo se trasladaban por los caudalosos ríos. La frase de querer es poder, no puede ser mejor aplicada que en esta monumental obra, donde el pueblo participó entusiastamente, no obstante la oposición de un grupo de consternados que nunca falta cuando se trata de cambiar y mejorar el modo de vida, acostumbrados a mantener el estado de cosas negativas.

Aquí se dio una notable combinación entre el político y el técnico, que conjugó con acierto la necesidad de un pueblo de contar con una obra de enorme prioridad. Nuestro Insigne personaje como autoridad política convocó a los Tenientes Gobernadores y moradores de los caseríos a tomar parte en al construcción del aeropuerto, Se trató de un trabajo comunitario, consistente en el trabajo por turnos, en que cada semana venia la delegación de una comunidad distinta, quienes incluso traían sus propios alimentos. El primer objetivo fue el roce y tumba de árboles por cuadrillas.

La magnitud de la obra se acrecienta teniendo en cuenta que en esa lejana época no existían

maquinaria pesada, vehículos ni herramientas agroforestales y la titánica tarea fue emprendida basándose en hachas y machetes, pero con la inquebrantable fe y tenacidad de hombres, demuna época verdaderamente apasionante. Así semllegó a terminar la primera etapa ante el asombro de los incrédulos.

Los trabajos continuaron durante el año 1938, pero pagándose salarios a los trabajadores y

ordenó la construcción de la hermosa escalinata de ladrillos del Parque Grau que conducía al Puerto de la Capitanía.

El siguiente año continuó la obra del aeropuerto, en forma rápida, debido a que a través del Congreso de la República se consiguió una partida presupuestaria para su conclusión.

Terminado el gran proyecto participativo, se consultó a la población para darle un nombre al aeropuerto y el pueblo no fue ingrato, tampoco se equivocó, escogiéndose “VICTORIA “ en honor al Prefecto y además por el extraordinario logro, un triunfo inigualable, de una obra consumada que en su inicio muchos lo consideraron utópico.

Había ganado la decisión y visión futurista de Víctor Sánchez Elías, el hombre que Madre de Dios necesitaba.

El año 1945, Sánchez Elías se presentó como candidato a Diputado por Madre de Dios, con los méritos de ser el gestor y promotor de la construcción del aeropuerto y por su excelente gestión al frente de la Prefectura; una vez más el soberano pueblo lo respaldó y triunfó en los comicios, pero el Jurado Nacional de Elecciones anuló su legítima conquista, argumentando que no había cumplido con el requisito de los tres años de residencia en el Departamento.

 

Se había cometido una injusticia con un hombre que lo merecía, que había sido el artífice de una obra soberbia, épica y trascendental. Quienes vivieron esa experiencia lo relatan con añoranzas y nostalgia, porque don Víctor Sánchez Elías, fue el promotor, líder que expresó la voluntad del poblador de aquella época, que condujo con inteligencia a que un sueño se convierta en realidad. En nombre de los ciudadanos de ese ciclo histórico y de las generaciones presente y del mañana, desde aquí le rendimos testimonio de agradecimiento por esta hazaña sin igual.

 

 

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