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No obstante las fracasadas exploraciones de Juan Alvarez Maldonado, en 1567 y de Faustino Maldonado, en 1860, efectuadas al Madre de Dios, sin embargo nuestros gobiernos e instituciones públicas, no tenían una idea clara sobre la extensión geográfica de los territorios que constituían la Hoya del Madre de Dios.

La parte de la Amazonía que correspondía a Brasil, Bolivia y Perú, que estaba situada en donde se suponía imaginariamente el lindero del Tratado de Tordesillas, firmado entre España y Portugal el 7 de junio de 1494, era una extensión vastísima, adonde era fácil llegar surcando los grandes ríos.

En este aspecto Brasil y Bolivia estuvieron en ventaja con respecto al Perú, que para llegar a su inmensa frontera, tenia que tramontar las tres cordilleras de los Andes en plan de exploración y explotación.

Fue necesario el descubrimiento del caucho, para que surgiera una corriente aventurera de gente de toda condición, frente al incentivo suculento del caucho u oro negro, y como las fuentes de producción estaban en la selva, y ésta, casi teóricamente se conocía por los países, que también teóricamente delimitaban con nuestros territorios selváticos, surgió en cada uno de los Estados, el imperativo de establecer una soberanía ante el grave peligro de contiendas armadas en disputa por el caucho, y consecuentemente por las tierras.

La prominencia figura de Carlos Fermín Fitzcarrald, “El Rey del caucho”, según el actor Ernesto Reyna, o “El Caballero de la Selva”; Según otro autor, Zacarías Valdez, en su libro

“El Verdadero Fitzcarrald ante la Historia”, se hace destacable a través de su peregrinación cauchera; pues la exploración y la explotación de las zonas caucheras, hechas en forma sistemática y ordenada, fueron dejando una huella impregnada de nacionalismo y peruanidad a su paso, que hubieran sido perdurable de no haber mediado la fatalidad de su trágica desaparición, al morir ahogado junto con su socio boliviano Baca Diez, en el río Urubamba el 9 de julio de 1898.

 

HITOS DE PERUANIDAD

Fitzcarrald dejó sentados baluartes de su paso al haber tramontado el divortium aquarum de los ríos que llevan sus aguas al Ucayali, y de los vierten al Madre de Dios, conociéndose desde entonces, 1895, a ese pasó, con el nombre de Istmo de Fitzcarrald. Quedó también reconocido que fue el primer cauchero peruano de todos los tiempos, que llego hasta la barraca boliviana de “El Carmen”, punto final de la incursión del cauchero boliviano Nicolás Suárez, debido a la ferocidad de los salvajes, que Fitzcarrald supo con inteligencia franquear, Quedó también de pública notoriedad que por el Istmo de su nombre pasó la primera lancha a vapor que surcó las aguas del Madre de Dios; Lancha que con el nombre “Contamana”, vendió al cauchero Nicolás

Suárez. Quedó también de público conocimiento la malhadada sociedad que tripartitamente formó con los bolivianos Nicolás Suárez y Vaca Diez, para la explotación del caucho de toda la zona por ambos explorada.

La tragedia de su desaparición hubo que costar la nacionalidad, la perdida de territorio que, de no haberse ahogado, habrían mantenido la bandera del Perú, hasta donde hoy se levanta el pueblo de “El Carmen”, sobre el río Madre de Dios, lugar más avanzado donde se encontraba Fitzcarrald y Suárez.

 

ACCIÓN REIVINDICATORIA DE ERNESTO L. RIVERO

Desaparecido el abanderado representante peruano Fitzcarrald, insurge la recia figura de otro valiente pionero, Ernesto L. Rivero, quien habría de reivindicar la soberanía de los territorios que, desde El Carmen, fueron conquistados por Fitzcarrald, había acabado de hacer suyos el cauchero Suárez hasta el río Inambari.

El nombre de Ernesto L. Rivero merece sitio especial en la historia del Madre de Dios, constituye otra nueva historia en la reconquista de los territorios del Madre de Dios, Nació en Lima en 4 de julio de 1857, educado en el colegio de la Inmaculada Concepción, a la edad de 30 años viaja a Loreto y San Martín tierra donde se casó con doña Isabel Torres, donde se fue a radicar a Iquitos, es desde ese lugar donde mantenía estrecha amistad con Fitzcarrald, donde recibía constante correspondencia del mismo.

Es por ello que a su muerte y convencido de que el malhadado contrato que tenía Fitzcarrald, sería utilizado de mala fe por el magnate cauchero Suárez, viajó al Madre de Dios con todos los suyos, pues ya tenía dos hijos, más catorce familias loretanas, entrando por el Istmo de Fitzcarrald.

Cual no sería su sorpresa, que se transformó en rebeldía, al percatarse con sus propios ojos, que desde el río Inambari, todo estaba casi acaparado por Suárez. Llegó al punto de confluencia del Tambopata con el Madre de Dios, se instaló, al frente comenzó su labor de reivindicatoria, construyendo primeramente sus casas y de las catorce familias que trabajaban a su servicio. Para consolidar su posesión levantó los planos de las tierras que necesitaba y a fines de 1901 viajó a Lima, tramitó a título de compra al Estado la adquisición de tierras hasta la quebrada Gamitana, detentada por el personal de Suárez y, con su titulo obtenido de las autoridades peruanas, se enfrentó al usurpador estando alerta día y noche en defensa del territorio peruano.

 

LA JUNTA DE VÍAS FLUVIALES

El informe de Rivero, que se denominó así ala exposición presentada en Lima, despertó en la capital, la inmediata necesidad de interesarse por la defensa de inmensos territorios peruanos y se creó la Junta de Vías Fluviales.

 

MISIONES DE ESTUDIOS

La Junta tenía la misión de estudiar las zonas fluviales del país y plantear al Gobierno del entonces Presidente Dr. Eduardo López de Romaña, en 1901, una forma de administrar y utilizar la floresta de Madre de Dios.

 

PRIMERA COMISIÓN DEL CORONEL ERNESTO LA COMBE

La primera comisión al mando del coronel La Combe la integraban el Capitán de fragata Juan Manuel Ontaneda, el fotógrafo Carlos Kruse, el ayudante Hidalgo, los Prácticos Nicolas y Martín Rodríguez, Martín Astete, los Mitayeros Calixto Piro, más una veintenas de soldados, La comisión debería salir de Iquitos, estudiando con instrumentos la posición geográfica de la confluencia de los ríos importantes y la entrada al Madre de Dios por el Istmo de Fitzcarrald.

Por falta de espacio, se omite importantes datos sobre la expedición del Coronel Ernesto La Combe, Sólo mencionaré el informe del marino Germán Stiglich– que el Istmo de Fitzcarral  tenia una anchura de varadero de once kilómetros con 6.15 metros, con tierras aparentes para la agricultura y con un clima especial.

 

SEGUNDA COMISIÓN Y FUNDACIÓN DE PUERTO MALDONADO

La segunda comisión, en 1902 estuvo compuesto por el Coronel Juan S. Villalta, como jefe. Le  integraban el Ing. Fernando Carbajal, el Teniente de fragata Germán Stiglich, el Mayor de Artillería Aurelio Rincón, el Médico Dr. Miguel C. Marticorena, un Secretario-Contador Ernesto Hartman, un Guardian Carlos Martínez Gálvez. Además cuatro prácticos en navegación y 22 soldados de guarnición.

El Coronel Juan S. Villalta se hospedó, en el fundo “Rímac” de don Ernesto Laureano Rivero. Desde allí cada día cruzaban el río Madre de Dios al punto de confluencia con el Tambopata, hasta tener desbrozada la maleza y talados los árboles de monte virgen de tres hectáreas.

Fue así como un día domingo 2 de junio de 1902, se fundó la flamante ciudad de Puerto Maldonado, enterrándose los horcones que servirán de pilares de la casa de gobierno del Comisariato de don Juan S. Villalta. Se invocó la memoria de Faustino Maldonado, el explorador que recorrió todo el Madre de Dios, entró al Beni, que también lo recorrió hasta entrar al río Madera, en donde al llegar a la catarata “Calderón de Infierno”, murió ahogado junto con dos de sus compañeros, logrando salvarse solamente uno. Fue en recuerdo de este arriesgado explorador peruano, el Coronel Faustino Maldonado, que se nominó a la ciudad que se fundaba.

 

SEGUNDO COMISARIO

Al año siguiente, 1903 se nombró otra comisión de estudios de varios ríos. Le  formaban el Capitán de Fragata Juan Manuel Ontaneda, como Comisario y Jefe.

 

TERCER COMISARIO

En 1904 fue nombrado Tercer Comisario de los territorios de Madre de Dios, el Teniente de Fragata José M. Olivera, quien estudió el Alto Madre de Dios.

 

FRICCIONES DIPLOMÁTICAS

Gobernando el Perú el Dr. José Prado y Barreda, en 1904, estuvo en peligro la estabilidad de nuestras relaciones diplomáticas con Bolivia. El motivo radicaba en la ambición desmedida del cauchero Nicolás Suárez, por nuestros territorios, al ser respaldado por su Gobierno, o mejor dicho por las autoridades del Territorio de Colonias. A pesar de haber sido testigo presencial de que Fitzcarrald lo encontró, personalmente, estancado en la barraca de El Carmen, como último punto de avanzada boliviana, ante la imposibilidad de poder arribar más, sin embargo no tenía Suárez, la hidalguía de reconocerlo. Antes por el contrario aprovechándose de la muerte del pionero peruano, invadió hasta el Inambari más de 250 kilómetros de territorios. Y porque el peruano Ernesto L. Rivero, Benemérito de la patria, como reconquistador y reivindicador de esos territorios, lucho como buen patriota en defensa de lo que era peruano, tan sólo por un acto de justicia, se declaró Suárez en enemigo de todo lo que allí era peruano.

Tal era la influencia de Suárez, que a pesar de estar sometido al arbitraje de la Argentina, el arreglo de fronteras peruano-boliviano, gestionó ante sus venales autoridades, que el General Pando ocupase – en 1906 – el río Heath y se posesionase, como en efecto lo hizo, es decir tomando a manu militare 150 kilómetros de extensión, sobre el río Madre de Dios, contados desde El Carmen. Y le valió la audacia, pues allí se fijaron definitivamente los límites.

Precisamente ante tales situaciones, el Gobierno del entonces Presidente de la República Guillermo Billinghurst, se vio obligado a dar mayor categoría e importancia a la zona de la Hoya del Madre de Dios, a fin de mantener incólume la soberanía peruana, creando mediante ley N° 1782 del 26 de diciembre de 1912, el DEPARTAMENTO DE MADRE DE DIOS.

Producida la creación del departamento, como circunscripción con derechos y obligaciones semejantes a las demás, se estableció el régimen de autoridades políticas y administrativas, que deberían gobernarlo.

 

AUTORIDADES POLÍTICAS

El 4 de enero de 1913, el Gobierno del Sr. Guillermo E. Billinghurst, designó a las autoridades políticas: Prefecto del Departamento: Ing. Jacinto Castañeda Subprefecto: Provincia de Tambopata: Sr: Gustavo de La Jara Provincia de Tahuamanu: Ing. Manuel Marca Romero. Provincia de Manu: Sr. Eduardo Cáceres.

 

 

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